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7 sept. 2017

Ay, pero si yo tengo un blog...

Que si, que ahí lo está, el pobre, más seco que la mojamas. 
¿Y qué he estado haciendo yo estos últimos... ¡¡cuatro meses!!? Válganme los dioses. Definitivamente, el tiempo es relativo.
Lo primero que recuerdo de toda esta historia fue estar hospitalizada. No comenté gran cosa por redes sociales porque soy mucho de quitarle hierro a todo, y, aunque resultó ser un tema serio (lo típico, empiezas con la tontería de una rotura de fibras en un gemelo y terminas con una anemia del copónbenditodelabaraja y un.. eh.... trombo), terminó por parecerme gracioso el hecho de estar en la sala de espera con NADIE de mi edad porque son todo octogenarios y estamos a la espera de que nos den la receta del sintrom para los 4 siguientes meses. Estoy fabricando un escenario, naturalmente, exagerando un poco. Pero si es cierto que voy a por mi receta y me inyecto anti-coagulante cada día a las 9 de la mañana. Una fiesta. ¿Lo positivo de toda esta historia? Que ahora madrugo que da gusto y hago 4 comidas al día a la hora que deben hacerse. Lo de la bandeja de comida siempre puntual me dejó posillo, y aunque me lo tengo que hacer yo ahora, sigue habiendo una bandeja y puntualidad. Lo malo... mi comida no está tan buena. Pero eso es otro tema.

Y mientras iba y venía he estado atareada continuando con más avances de los encargos. Puedo resumirlo como que todo va viento en popa, sigo saliendo constantemente de mi zona de confort ¡y me encanta! No puedo hablar, no puedo enseñar... pero podré.

Lo más mejor chachi de todo es.... que me he puesto a escribir. Y a mi qué me importa. Bien, llevo ''escribiendo'' muchos meses. Qué digo meses, años. Muchos talleres online y vídeos y entradas de blogs comprendí que es algo que ocurre con bastante frecuencia; novato que quiere ser escritor, o escribir algo que otros puedan leer, pero que no se arranca. O que se arranca con un primer capítulo, lo lee, lo relee, y resulta que es un asco total. Y lo descarta, lo deja 4 meses y vuelve a escribir otra vez un primer capítulo. Que resulta que también apesta y el ciclo se repite una y otra vez. ¿Os suena? A mi lleva sonándome desde los 19 años. De pronto me di cuenta de una evidencia muy, muy obvia. 
Creé dos espacios, uno para el ocio y otro para el trabajo. Hasta entonces ambas cosas las desempeñaba sentada en el mismo sitio y... definitivamente no hay color. La predisposición es otra, y cuando la inspiración te pilla trabajando, como ya se ha dicho tantas veces, no termina convertida en pereza, si no en más ideas, en más ganas, en más trabajo satisfactorio.

Escribí el primer capítulo tantas veces que ya he perdido la cuenta. En dos días he roto esa barrera y he alcanzado el séptimo. Y hoy cae otro. Porque: primera norma, pase lo que pase: escribir 1 capítulo al día.

Siempre.


Mientras tanto....
La pila de cosas pendientes sigue yendo en aumento:

Relatos [8]
Comic «pesadilla»
•Ilustraciones para los relatos
•Bestiario
•Mapas
•Vestimentas
•Comic [ciberpunk]
•Foro [2]
•Regar la planta
•Comida de hamster
•Papel de cocina 
•Pan tostado







Amor a todos, nos vemos pronto!






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